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Hola, hoy  tenemos la segunda parte de la entrada anterior, continuaremos nuestro viaje presentándoos  aquellas corrientes doctrinales, filosóficas, médicas, diagnosticas, etc. que dan origen a la Alquinatura. Si no habéis leído la primera parte, os recomiendo leerlo aquí.

3.- HIPÓCRATES

Hipócrates de Cos fue un médico en la Antigua Grecia, vivió entre el 460- 370 A.C. Es una de las figuras más destacadas de la historia de la medicina, de hecho, es conocido como el padre de la medicina. Fundó una escuela (escuela hipocrática) que revolución la medicina, y estableció la medicina como una disciplina completamente separada de otros campos (teúrgia y filosofía), convirtiéndose en una profesión.

 

hipocrates

Tanto al propio Hipócrates como a su escuela, se le debe la autoría del “Corpus hipocrático”. Gracias a él se le debe conceptos como salud, enfermedad, enfoque diagnóstico, terapéutico y ético. De hecho el conocido juramento hipocrático, que juran todos los médicos, es un tratado ético.

En la Grecia Antigua había dos escuelas médicas, la de Cnido y la de Cos (hipocrática), en la escuela de Cnido se concentraban en el diagnóstico y la hipocrática en el cuidado del paciente y en el pronóstico. La medicina hipocrática y su filosofía se alejan bastante de la medicina actual (alopática), sin embargo, se acerca más a la medicina natural.

La medicina practicada por Hipócrates, se consideró años después una medicina muy pasiva, su enfoque terapéutico se basaba en el poder curativo de la naturaleza (vis Medicatrix naturae), según esta doctrina, adoptada por la Medicina Alquinaturista, el cuerpo contiene de forma natural la capacidad de sanarse. De esta manera, su terapéutica se basaba en facilitar este proceso natural. Además Hipócrates era reacio a administrar drogas (fármacos), al igual que la medicina natural.

 

4.- HAHNEMANN

Samuel Hahnemann fue un médico sajón y fundador de la homeopatía. Hahnemann aprendió varios idiomas y estudió la cultura clásica. Antes de cumplir los veinticinco años, ya trabajaba como médico privado del gobernador de Transilvania. Fue químico antes que médico. Su suegro era farmacéutico, y Hahnemann fue su aprendiz durante muchos meses.

La medicina, tal como existía a finales del siglo XVIII o inicios del siglo XIX, no era como hoy la conocemos, de hecho, apenas podía considerarse medicina. Ya que usaban métodos como la sangría y la purgación, y administraba complejas mezclas, como la triaca veneciana, que estaba compuesta por 64 sustancias, incluido el opio, la mirra y la carne de víbora. Estos tratamientos a menudo empeoraban los síntomas y a veces resultaban letales. Hahnemann rechazó estas prácticas, que habían sido elogiadas por siglos, y las catalogaba como irracionales y desaconsejables, en su lugar, defendía el uso de medicamentos únicos a dosis más pequeñas y sostenía una opinión inmaterial y vitalista sobre cómo funcionan los organismos vivos, pues creía que las enfermedades tenían causas espirituales, además de físicas.

HAHNEMANN

 

El término homeopatía fue acuñado por Hahnemann y se publicó por primera vez en 1807. Concibió la homeopatía mientras traducía al alemán un tratado de medicina escrito por el médico y químico escocés William Cullen. Escéptico de la teoría de Cullen respecto al uso de la quina para curar la malaria, Hahnemann ingirió su corteza sólo para investigar qué sucedería. Experimentó fiebre, escalofríos y dolor articular: síntomas similares a los de la malaria.

A partir de esto, llegó a creer que todos los medicamentos efectivos producen en individuos sanos síntomas similares a aquellos de las enfermedades que tratan, de acuerdo con la “ley de los similares” que habían propuesto los médicos antiguos. Hahnemann empezó a examinar qué efectos producía cada sustancia en el hombre, un procedimiento que luego se conocería como “comprobación homeopática”. Finalmente en 1793, Hahnemann crea la homeopatía, a partir del principio “lo similar cura lo similar” (similia similibus curentur).

Los homeópatas afirman que Hipócrates pudo haber originado una fórmula curativa similar a la homeopatía, alrededor del año 400 a. C., cuando prescribió una pequeña dosis de raíz de mandrágora para tratar la manía, sabiendo que la produce en dosis mucho más grandes. En el siglo XVI, el pionero de la farmacología Paracelso declaró que pequeñas dosis de “lo que enferma al hombre también lo cura”.

A pesar de que en la actualidad, tanto  los científicos como la medicina alopática, catalogan a la Homeopatía como inútil o placebo, en Alquinatura, debido a la práctica médica y la observación empírica tenemos la convicción de que es una medicina eficaz y resolutiva.

Puede leer la tercera parte aquí

 

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